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El economista en piyama

Doce meses para crear una empresa

Cuando alguien se dedica a buscar permanentemente ejemplos de negocios novedosos o innovadores es común encontrarse con respuestas entusiastas y escépticas por partes iguales. Eso quiere decir que muchas personas se interesan con pasión por lo que sean novedades en el mundo de los negocios, con un deseo innato por aprender algo que pueda resultarles útil y rentable, además de interesante.

Otros, por el contrario, ven lo “demasiado novedoso” como utópico, algo que siempre es posible  hacer “en otro lado”. En otro país, en otra ciudad, en otro sector.

Un tercer grupo, sorprendentemente, aúna estas dos actitudes: se entusiasman e interesan inicialmente… para luego suspirar y rendirse antes de intentar, alegando que esos productos, empresas o negocios son imposibles de crear desde su lugar.

¿Te identificás con alguno de esos grupos?

A veces son tantas las manifestaciones de escepticismo que uno se pregunta si realmente  sirve buscar innovaciones empresariales para difundirlas. Sin embargo, con cierta frecuencia, me topo con impresionantes demostraciones, palpables y concretas, de que no sólo que es muy útil investigar novedades empresariales para aplicarlas, sino que los escépticos realmente  se están perdiendo algo. Algo así me pasó el año pasado.Leer más »Doce meses para crear una empresa

La reivindicación de Arthur Andersen

El Legado de Arthur Andersen

Carmelo Canales y Francisco López

Editorial Libros de Cabecera

Cuentan que un día un estudiante le preguntó a Borges porqué, siendo una persona culta e inteligente, se oponía al curso de la historia. Borges no se molestó en discutir cuál creía el estudiante que era exactamente el curso de la historia, sino que contestó con elegancia: “Oiga, joven, ¿no sabe usted que los caballeros sólo defendemos las causas perdidas?”.

La de la reivindicación pública de Arthur Andersen quizás sea una de esas causas dignas de caballeros. La otrora exitosísima y ejemplar firma de auditoría cayó en desgracia en 2001 como resultado del escándalo Enron, la empresa americana que fue juzgada y hallada culpable de manipulación fraudulenta de su información contable.

Enron fue uno de los clientes estrella de AA y su implicación en el caso la arrastró a un descrédito del que no pudo recuperarse y que finalizaría con el desguace de sus operaciones en todo el mundo.

Sin embargo, no todos están de acuerdo con la versión oficial de la historia. Especialmente los que han sido parte de Andersen. Los que conocieron su filosofía por dentro y los que aprendieron a respetar y aplicar un credo empresario y una cultura que fueron en su momento un modelo a seguir para empresas de todos los sectores.

Carmelo Canales y Francisco López, ambos ex “Arturos” (como ellos mismos gustan llamarse),  son dos de esas personas. En “El Legado de Arthur Andersen“  López y Canales  explican y justifican detalladamente porqué consideran que la firma de Chicago creó un modelo empresarial digno de ser recordado e imitado y que no debe perderse por los desatinos de sus últimos años.Leer más »La reivindicación de Arthur Andersen