Lo que me enseñó Paul Potts
Esta es mi columna para La Capital del próximo domingo:
Paul Potts era un tímido vendedor de teléfonos celulares del sur de Gales. Un hombre sencillo e inseguro que amaba la música. De hecho, su sueño era vivir haciendo eso que él creía que había nacido para hacer: cantar ópera.
En Febrero de 2007 ingresó a la versión británica del reality show American Idol (llamado Britain´s Got Talent), y apenas salió a escena en su primera presentación en Cardiff le preguntaron para qué estaba allí. “Para cantar ópera”, fue su respuesta.
Dos de los tres jurados intercambiaron miradas cómplices y escépticas mientras el tercero, el famosamente cruel Simon Cowell, se cruzaba de brazos reclinándose en la silla, a la espera de su momento para maltratar al participante.
No pudo darse el gusto. En los primeros diez segundos de su interpretación de Nessun Dorma, Paul ya habíaLeer más »Lo que me enseñó Paul Potts

