No lloren por Cebolla

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Es cierto que algunos podrían considerarlo algo ácido, pero miren el tipo de cosas que escribe: “De las múltiples motivaciones que puede haber para cambiar, ninguna es lo suficientemente importante como para hacernos olvidar que para abandonar una condición no basta con dejar de ejercerla. Primero hay que haber dejado de pensarla. No se puede dejar de ser empleado si se sigue pensando como tal, de la misma manera que un esclavo no deja de serlo si sigue pensando que lo es. ” Fuerte el ejemplo, ¿no?

Bueno, no se puede decir que no tiene claro lo que quiere. Aunque se define como “pensador irreflexivo y de retaguardia” para mi es un tipo agudo y sus reflexiones son profundas, aunque le sobre humor. “Damos por bueno aquello que conocemos porque lo conocido es cierto, es una clara referencia, es algo seguro, algo previsible. Pero las certezas no siempre son buenas por el hecho de ser ciertas. Abandonar certezas es romper el paradigma dentro del cual somos educados, es cambiar de valores, tener nuevos enfoques y pensar de otra manera. Cambiar también significa descubrir que durante un tiempo fuimos bastante idiotas simplemente porque estábamos muy cómodos con las anteriores muletas mentales. Pero a no preocuparse porque la idiotez es condición humana básica y todo cuanto hacemos tiene por objeto disimularla.”

Se autodenomina Cebolla y este es su blog, el Diario de un Autoempleado. Cuidado porque el contenido puede irritar sus ojos. No digan que no les avisé.

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2 pensamientos sobre “No lloren por Cebolla”

  1. Guauu Me sorprendió el comentario, pero es totalmente cierto. Te comento que durante 9 años trabajé en una de las empresas fundadoras del PTR llegando a ser Gerente Comercial a cargo de las comercialización en 3 paises.

    Hoy estoy arrancando un emprendimiento propio y te aseguro que lo que más “tiempo mental” me lleva es combatir la falta de esas muletas mentales que vos nombrás.

    Dejar un empleo seguro, por más bueno que sea, por un emprendimiento propio es una tarea dura y gratificante a la vez.

    La comparo con las sensaciones que debe sentir un bebe al momento de nacer.
    Que dilema se debe presentar cuando estás por abandonar un lugar cálido y con comida “just in time” pero que ya te queda chico, por otro con grandes variaciones de temperaturas y con comidas que a veces son feas y no siempre llegan a tiempo…

    Emprender, en mi caso, es volver a nacer. Temores, incertezas, pero la sensación de que ahí fuera hay todo un mundo por conquistar.

    Saludos y felicitaciones por tu Blog!!!

    Ing. Rubén Pennino
    Trace Solutions
    Rosario – Argentina

  2. Gracias, Rubén. Me hiciste acordar a la fábula de “el lobo y el perro” que suele contar Martín Garrone. En esencia, trata de lo que vos decís, la independencia implica superar muchas incertidumbres y con frecuencia pasar un par de sobresaltos. Suerte en tu nueva etapa y tu nueva empresa!!!!

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