“Lo que me importa no es el dinero”

En el lapso en que fui funcionario me sorprendía la cantidad de empresarios que se reunían conmigo para comentarme que deseaban construir una fábrica o realizar una inversión importante. En realidad lo que me llamaba la atención es que todos comenzaban diciendo algo así como: “no vengo a pedir nada” o “no hago esto por el dinero”. Sin embargo, a los cuatro minutos estaban pidiendo alguna exención impositiva.

Una forma de interpretar este comportamiento es pensar que es simple y puro cinismo. Al comienzo yo pensaba así. Luego cambié mi punto de vista y entendí que muchos de ellos estaban siendo sinceros, por extraño que parezca. ¿Cómo es posible? ¿Cómo se puede decir que lo que te motiva no es principalmente el dinero y luego buscarlo tan afanosamente? Mi teoría sobre este tema está en este artículo.

7 pensamientos sobre ““Lo que me importa no es el dinero””

  1. Es algo contradictorio, ya que cualquier persona que emprende algo, lo hace para que le genere cierto ingreso para poder vivir de eso.
    Claro, las excepciones serian ONGs o fundaciones.
    Pero cualquiera que monte una empresa, lo hará para generar $$.
    Ttodos terminan pensando en el dinero.
    🙂

  2. Hola Eduardo,

    Excelente reflexión, y muy buen artículo.

    El dinero es una consecuencia. Es cierto.

    Pero si lo tomamos como instrumento de cambio (que lo es, y por excelencia), sería tonto explicarle a un economista su importancia para dinamizar la economía.

    El problema, a mi humilde entender, es cuando se pierde de vista el dinero como instrumento, y sólo se ve – como muy bien decís – como el fin último.

    A quines quedan atrapados en esta ilusión (en general muy difícil de percibir y, por ende, de trascender) les vendría bien el famoso dicho:

    “Sacrificamos nuestra salud para obtener algo de dinero, para luego, ya tarde, sacrificar todo nuestro dinero, para intentar, casi siempre en vano, recuperar algo de nuestra salud”.

    Pésima inversión, señoras y señores.

    Y, para quienes – como percibiste con mucha agudeza – intentan convencer a los demás – y lo peor, a ellos mismos – de que el dinero no tiene importancia, viene bien la frase de Oscar Wilde:

    “Cuando era jóven solía pensar que el dinero era la cosa más importante; ahora que soy viejo sé que lo es.”

    Money it’s a gas
    Grab that cash with both hands and make a stash

    Insuperable el blog, como siempre (me causó mucha gracia el gag de la manifestación, y me hizo acordar mis viejas épocas de avión diario…).

    Abrazo

  3. Nico, Gustavo: gracias por los comentarios.
    Se me ocurre, Gustavo, que se podría escribir otro post, igual o más largo, para hablar de los problemas que acarrea irse al otro extremo y demonizar el dinero, no? Como ya coincidimos varias veces, lo mejor parece ser darle su justo lugar, ni dios ni demonio… una herramienta muy últil.
    e

  4. Excelente, Eduardo! Me ha pasado sentir lo mismo entrevistando a empresarios para Punto a Punto. Agrego algo: la cualidad de “no hacerlo por el dinero” se da principalmente en los emprendedores de la primera generación. A veces en la segunda o tercera generación de la empresa, el efecto es diferente y el foco consiste en administrar lo conseguido por el pionero. Yo digo que esta pulsión es un atributo básico de la “chispa del fundador”.

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