Econegocios: cómo generar electricidad usando la basura

vegawatt

¿No es evidente que producimos demasiada basura y utilizamos cada vez más energía? Esas son, quizás, las dos caras de todos los problemas ecológicos del planeta, desde el calentamiento global hasta la contaminación del agua.

Parece natural unir las dos partes del problema para comenzar a crear soluciones. Eso fue lo que hizo Vegawatt, una empresa de Massachusetts especializada en soluciones “verdes” al problema de la energía.

Vegawatt sabe que los restoranes tienen dos problemas: toneladas de basura de la que disponer y cuentas de luz bastante abultadas.

Con respecto al primer problema, no es raro, en la tierra de la comida chatarra, que una casa de comidas tenga dos o tres freidoras. ¿A quién no le gustan las papas fritas?

El problema surge cuando hay que desacerse del aceite viejo y quemado. Se suele acumular en barriles y pagarle a alguien para que lo lleve y se deshaga de él de una forma adecuada. En otras palabras, es costoso y molesto.

¿Cómo resolver ambos problemas? !Quememos el aceite viejo para producir electricidad!

Vegawatt inventó un aparato del tamaño de una heladera pequeña que hace exactamente eso.

Luego de filtrar el aceite viejo se lo usa como combustible para un motor diesel que produce electricidad. Además, utilizando el calor que genera el motor, el sistema provee también de agua caliente.

El motor diesel produce la misma cantidad de dióxido de carbono que hubiera producido la descomposición natural del aceite, pero no produce metano. Además aprovecha la energía contenida en el aceite, que se hubiese perdido de otro modo.

Un equipo de estos no reemplaza toda la energía que necesita un restorán, pero suelen producir entre el 10 y el 25% del total.

Los equipos se pueden adquirir u obtener en leasing  a cinco años. La empresa calcula que de adquirirlo, su costo se amortiza en tres años. El leasing, por el contrario, produce beneficios todos los meses: cuesta US$ 435 y genera ahorros estimados de US$ 850 cada 30 días.

Aunque esta solución se adapta a las características y necesidades de los EEUU, muestra algunos rasgos comunes con las soluciones sustentables al problema de la generación de energía que pueden aplicarse en cualquier país:

1- La escala es baja y la producción descentralizada. Muchos adelantos recientes en este área van en la dirección de unidades de producción de energía de baja escala y dedicados al auto-consumo. Los beneficios de este enfoque incluyen que no existen las pérdidas por transporte de energía que son típicas del modelo actual de grandes centrales generadoras de energía, del tipo que sean.

2- Como consecuencia del punto anterior, la solución no pretende reemplazar toda la energía consumida por el usuario, sino que apunta a complementar el aprovisionamiento. La tendencia parece apuntar al aprovisonamiento de fuentes variadas, integradas en una sola red local. Algo similar se ve en el uso de biocombustibles o de energía eólica o solar para autoconsumo en establecimientos rurales.   Se trata de reducir al máximo el uso de energía obtenida utilizando combustibles fósiles, a través de la generación con métodos alternativos de baja escala y distribuidos geográficamente.

3- Existe un beneficio económico inmediato que no depende de subsidios (aunque estos también se puedan obtener). El beneficio procede del reaprovechamiento de un residuo de otro proceso productivo, con lo que la ganancia ambiental es doble al disminuir la producción de desperdicios.

Por último cabe aclarar que el aceite es un biocombustible, pero no biodiesel, que requiere del agregado de químicos, algunos de origen fósil.

Hasta donde se puede ver, parece un prolijo negocio verde.