Cómo aumentar tu talento

“Nos gusta ver a nuestros campeones e ídolos como superhéroes que nacieron diferentes a nosotros. No nos gusta pensar en ellos como personas relativamente ordinarias que se volvieron a si mísmas extraordinarias.”

Carol Dweck es Doctora en Psicología y profesora de la Universidad de Stanford. Su mayor aporte quedó plasmado en el libro Mindset, en el que postula las diferencias entre la “mentalidad de crecimiento” y la “mentalidad fija”.

Las personas con una mentalidad fija creen que su inteligencia es una dotación dada que reciben al nacer. Por lo tanto no creen que valga la pena intentar aumentarla y se sienten menos inclinados a aumentar sus capacidades en base al trabajo. Si fracasan, entienden que ese fracaso revela su nivel (limitado) de inteligencia y tratan consecuentemente de ocultar sus fracasos, no exponerse a ellos y mostrar solamente sus éxitos.

Las personas con una mentalidad de crecimiento creen que pueden desarrollar sus capacidades gradualmente, con trabajo y esfuerzo. Por ese motivo, cuando fracasan sólo entienden que han tenido una experiencia de la que pueden aprender. Son más propensos a seguir trabajando y mejorando, aún cuando no han tenido éxito y por lo tanto expanden más sus capacidades y terminan por tener una tasa de éxito superior al otro grupo.

Piensa, cuándo no logras resolver un problema ¿piensas que es porque no eres lo suficientemente inteligente para hacerlo o simplemente que aún no lo has hecho?

Carol Dweck pone mucho énfasis en la palabra “esfuerzo” y eso por supuesto tiene su lógica y veracidad. Sin embargo, creo que hablar de atención, perseverancia y dedicación funciona exactamente igual, a los fines de su teoría, pero tiene en cuenta que para muchas personas (las más exitosas, las consideradas “genios”), el nivel de esfuerzo empleado es relativo.

Digo esto en el sentido que si lo que hacen es una actividad que disfrutan, el tiempo, la energía y el esfuerzo dedicados se perciben de otra manera. En otras palabras, no sé si es el “sacrificio” lo que conviene destacar (como podrían interpretar algunas personas), sino la acción repetida, perseverante, con una expectativa positiva (estoy mejorando, eventualmente llegará el éxito) y la observación de la mejora gradual que se presenta.

El trabajo y la energía empleada existe, pero la percepción es de que eso es un placer. El tiempo dedicado también se percibe de manera subjetiva (cuando hacemos lo que nos gusta, el tiempo “vuela”). Steve Jobs también decía que tenemos que elegir hacer lo que nos gusta porque es la única forma que perseveremos cuando las cosas no nos salgan bien. Por supuesto, esto sería unir la teoría de Dweck con la de la “fluidez”.

En cualquier caso, el talento se crea. Se desarrolla. Se aumenta.

Y la base para hacerlo es reconocer que se puede aumentar y que cuando fallamos eso no significa que seamos poco inteligentes sino que tenemos que seguir practicando.

Aquí pueden escuchar a la autora exponer sus ideas (subtítulos disponibles):

 

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