(mi columna de La Capital)
Todos tuvimos uno de esos compañeros en el colegio. Esos que disponían sobre el pupitre el cuaderno, la lapicera, los lápices y la goma en perfecta simetría y con la precisión de un arquitecto. Sí, me refiero a los chicos ordenados. Guillermo López Ruf era posiblemente uno de ellos.
Él mismo confiesa que tiene esa tendencia innata al orden. Una tendencia que, junto a un espíritu emprendedor, hizo que en 2003 se le ocurriera crear una empresa junto a su madre, para “capitalizar esa actitud”. ¿Cómo lo hicieron? Les tomó dos años pero crearon Clerk, una firma que se dedica a organizar y armar archivos.Leer más »Una empresa ordenada