¿El fin del motor a explosión?
Adelanto de la columna del domingo en La Capital Tecnológicas: 1, Automotrices: 0 Eduardo Remolins Una vieja leyenda urbana cuenta que Bill Gates dijo en… Leer más »¿El fin del motor a explosión?
Adelanto de la columna del domingo en La Capital Tecnológicas: 1, Automotrices: 0 Eduardo Remolins Una vieja leyenda urbana cuenta que Bill Gates dijo en… Leer más »¿El fin del motor a explosión?
Federico me avisó que comienza con este post una serie que intenta refinar su definición de la web 2.0. Repito mi comentario positivo sobre el… Leer más »La web 2.0, según Federico Sánchez, versión corregida y aumentada
Mi artículo para el próximo número de Opinión Sur:
El último industrialista
Eduardo Remolins
Sólo el 1% de los 560 millones de personas que forman la población urbana de China puede respirar aire puro[1]. Aproximadamente 500 millones de personas en ese país carecen de acceso al agua potable y los niveles de contaminación del aire y el agua han contribuido a que el cáncer sea una de las principales causas de muerte.
Casi dos terceras partes de las necesidades energéticas chinas se cubren con la extracción y combustión de carbón, uno de sus recursos naturales más abundantes, pero también más contaminantes. Por el uso intensivo de ese mineral China pasó a ser en 2005 el mayor emisor global de dióxido de sulfuro, un tóxico responsable de enfermedades respiratorias y cardiovasculares como también de la caída de lluvia ácida en Corea del Sur y Japón.
Por supuesto, este panorama ambiental sombrío es la contracara de un crecimiento vertiginoso, que sostiene tasas de dos dígitos y que ha convertido a China en el mayor productor de bienes de consumo del mundo.
Mientras la población urbana sigue creciendo rápidamente, merced a las migraciones rurales, los efectos positivos y negativos del cambio se superponen. Millones de personas salen anualmente de la pobreza, mientras las desigualdades sociales se agudizan y los recursos naturales, especialmente el agua, tienden a agotarse o contaminarse.
¿No hay alternativa? El Gobierno Chino, como la mayoría de los gobiernos de países en procesos de desarrollo industrial, parece obligado a optar entre progreso y conservación del medio ambiente. Entre resignar velocidad en el despegue económico-social o resignar salud, calidad de vida y medio ambiente.Leer más »¿Es China el «villano ambiental»?
«No sólo quiero terminar la guerra (de Irak), sino que quiero terminar también con la mentalidad que nos llevó a ella». Barack Obama, precandidato a… Leer más »Verdadera innovación
Porqué no puse esta entrevista en el blog antes? No lo sé. Me la hizo el año pasado Alvaro Torriglia, editor de Economía de LaCapital y uno de los mejores periodistas que conozco, por talento y por ética profesional. Yo que soy una especie de «amateur» del periodismo, me congratulo de tener amigos periodistas, de los buenos. Como Jorgelina, que puse en el post anterior. Pero esta nota además me gustó mucho porque Alvaro me llevó hábilmente a hablar de algunos de los temas que más me mueven: el fundamento moral de los negocios, el mito de los recursos escasos, la obsesión con la competencia y, sobre todo, la actividad económica en relación a las pasiones y propósitos personales. O «cómo hacer dinero y ser feliz al mismo tiempo» podría decirse 🙂 No se la pierdan!
El economista presentó su libro
Remolins: “Hoy se genera riqueza por la innovación y el conocimiento”
El autor de “Negocios locales, oportunidades globales” analiza a los emprendedores
“Hasta el capitalista más duro busca algo más que el dinero”. El economista Eduardo Remolins está convencido de que detrás de un emprendimiento empresarial hay una búsqueda que va más allá del “lógico impulso de superación material” y que detrás del desarrollo de una idea de negocios hay en muchos casos historias de personas que “valoran la independencia y el progreso y que tienen capacidad para tomar riesgos”.
Economista, investigador, docente y ex secretario de Producción, Remolins es ya una marca asociada al “emprendedorismo”, actualmente desde la presidencia de la ONG Sur Norte Inversión y Desarrollo. Dueño de una pluma poco común para su profesión, desde su columna “El economista en piyama”, en la web, o “Start up”, en el suplemento de Economía de La Capital, describe semanalmente historias de gente que, a partir de la “creatividad y la innovación”, logró “salirse con la suya y vivir de lo que quiere hacer”.
Varios de esos relatos forman parte de su primer libro, “Negocios locales y oportunidades globales”, editado por Colección Sur. Internautas devenidos en empresarios, artesanos que desde un pequeño taller lograron saltar a los mercados más exigentes o artistas que lograron autogestionarse a partir de una idea de negocio se integran en el texto a una elaboración teórica que apunta a develar “cómo se crea riqueza en el siglo XXI”.
En la base de una economía emprendedora, Remolins apunta a señalar un cambio de paradigma. “El concepto tradicional de los negocios, sobre todo entre los mismos empresarios, es muy limitado ya que parte de una idea de juego de suma cero en el cual no se busca crear riqueza sino conquistar mercados expulsando al otro”, señaló. Esto, asegura, se ve claro en los términos belicistas que pueblan los títulos de los libros dedicados a dar recetas al mundo empresarial.
Pero desde su punto de vista, hay otra forma de ver el desarrollo de las empresas, vinculada “a la generación de riqueza a través deLeer más »«Hasta el capitalista más duro busca algo más que dinero»
A veces nuestros pensamientos pueden hacer que nos sintamos solos. A mi me ocurre con cierta frecuencia, especialmente con mis ideas acerca del dinero. Creer, como yo creo, que no hay nada pecaminoso o «bajo» acerca del dinero, te separa de una parte de la sociedad. Creer que para ganar dinero – inclusive mucho dinero- no es necesario hacer nada inmoral ni jugar un juego en el que los demás son adversarios, te aleja de muchos. De muchos que, movidos por su sensibilidad y convicciones, no juegan el juego (se rehúsan a buscar una vida de abundancia) y de muchos que sí juegan el juego, que valoran o inclusive endiosan el dinero, pero convencidos de que lo que hay que hacer para obtenerlo es trabarse en una lucha con el prójimo. «El mejor gana».
Pensar que el dinero no es menos «elevado» que el trabajo, el sexo o el arte, también te separa un poco. Pero lo que más te separa es pensar, como también pienso yo, que el dinero no es «poco espiritual». ¿Quién dijo que el dinero se lleva a las patadas con el alma? Cuando uno dice algo como eso, mucha gente piensa que estás loco o que sos un voluntarista incurable 🙂
Sin embargo, al ir por ese camino algo solitario al principio, te vas acercando gradualmente a otras personas, algunas tan fascinantes como Lynn Twist. Lynn es una persona que en los últimos 25 años recaudó más de 150 millones de dólares en 87 países diferentes para distintas causas filantrópicas.
En el curso de esas experiencias con magnates y mendigos, grandes corporaciones y pequeñas iglesias de barrios pobres, hoteles de cinco estrellas en Nueva York y orfanatos en Calcuta, aprendió a relacionarse con el dinero de una forma diferente. Y llegó a una conclusión:Leer más »El alma del dinero
«Dos cosas son ilimitadas: el número de generaciones por las que debemos sentirnos responsables y nuestra inventiva» Jan Tinbergen Premio Nobel de Economía 1992
Se acuerdan del post que escribí hace mucho sobre Matis y la «ensalada global» de la música y el negocio de la cultura? Bueno, esto… Leer más »M.I.A. es el futuro
«Eduardo Remolins se propone mostrar que el camino al desarrollo es más agradable de lo que se cree», cita textual de la reseña de Negocios… Leer más »Otra reseña del libro
No hay ningún otro comentario sobre mi libro que me de más alegría. Especialmente si viene de alguien como Federico Sanchez, de quién ya hablé… Leer más »«Empecé a leerlo y no paré hasta que terminé»