Nunca hubo otro camino

Después de ver este vídeo pensé: «cuánta sabiduría puede tener un guión publicitario». Pero no. Me equivocaba. Esta obra maestra de la inspiración es el texto de un escritor maldito.

Charles Bukowski es el autor de «¿Así que quieres ser escritor?» y una marca de Whisky lo convirtió en esta pieza publicitaria de 2013 que yo ubicaría en el podio de las mejores que he visto en mi vida.

No se me ocurre mejor regalo para dejarles al final de un año y a poco de iniciar el nuevo, que el texto original.

Obviamente, esto va mucho mas allá que las ganas o la vocación por ser escritor. Es casi un manual de vida. Al menos como la interpreto yo.

Dicen que es mucho más importante lo que decidimos no hacer que cualquier cosa que sí hagamos. Que tengan un gran año y recuerden, si no les sale de dentro, no lo hagan.

¿Así que quieres ser escritor?

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

2 pensamientos sobre “Nunca hubo otro camino”

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