El Che Remolins

Martín es un querido amigo al que cada tanto escandalizo con mis posiciones «de izquierda». Esta vez lo asusté con el artículo de Krugman en que le da consejos a Obama. Los consejos son bastante intervencionistas, dada la situación de crisis grave en que se encuentra sumida la economía norteamericana.

Es lógico que alguien con un perfil liberal (a la argentina, o sea tirando a la ortodoxia económica) como Martín, se horrorice con estas sugerencias. Mi perfil liberal (más a la americana o europea) no se asusta tanto, aunque siga siendo un convencido de la bondades de la economía de mercado y la democracia liberal.

En cualquier caso su comentario y la explicación de mi posición valían ser reproducidas como post. Creo.

Las reproduzco abajo. Y si no los convenzo, pueden llamarme el Che Remolins… 🙂 

«Mi estimado amigo…la carta de PK parece escrita por CFK…usar la propiedad en bancos para presionar? prestar a mansalva con créditos blandos? eso en mi país se llama peronismo y el peronismo llevo a la decadencia a mi país…

FDR fue el peor presidente de la historia, lo tuvieron que sacar a las patadas del gobierno e imponer a la fuerza una restricción a las reelecciones indefinidas. Lo que sacó a EEUU de la crisis no fue el new deal sino, en todo caso, la posguerra…

Recuerdo muchas conversaciones que hemos tenido en las cuales defendías un sistema en el cual el destino lo forjara cada uno…los países con menor movilidad son los que tienen welfare state, en los países europeos tu futuro queda sellado desde el día que naciste…el único país en el cual todavía existe la movilidad social en serio, la ausencia de conservadurismo y la voluntad de forjar el destino uno mismo es en EEUU…todo lo que PK propone no va a sacar a USA del pozo sino que lo va a hundir en una decadencia absoluta…para ser un país de mierda como Francia o como Alemania, con sistemas de pensión quebrados, una juventud que no trabaja, etc.

Por otro lado, como van a financiar un megaplan? Emitiendo? No pueden, la tasa está muy baja y podrían ir derecho a una estanflación. Pidiendo prestado? A quien? Aumentando los impuestos? y como se sale de una recesion cuando se seca la plaza privada, se ahorca a los contribuyentes y se quitan los incentivos al trabajo…

Yo todavía tengo la esperanza de que Obama nos haya mentido a todos y no sea el progresista que dice que es…porque sino, vamos a tener, TODOS, un futuro muy complicado…

Me llama la atención que hayas remarcado la entrevista de PK…una persona como vos que hace del emprendedorismo y la iniciativa un culto, hablando de una persona que en sus libros de economía olvidó (como todos los keynesianos) que el actor principal de cualquier economía es el empresario, el emprendedor, los animal spirits….

Abrazos

Martin

 

«A ver Martín si puedo resumir en pocas palabras cuál es la situación y porqué PK plantea lo que plantea.

La situación actual es similar a la que se dio en la crisis del 30 en que, siguiendo un crack financiero, prácticamente desaparece el crédito y la gente deja de consumir por dos motivos: porque no puede financiarlo más con crédito y porque la caída de la bolsa afectó su patrimonio (”efecto riqueza” inverso). A eso hay que agregarle el componente sicológico (miedo incertidumbre), es decir los animal spirits que mencionás y que en este caso juegan al revés.

Desde Keynes en adelante sabemos en economía que pueden existir situaciones en que la insuficiencia de demanda no se corrige con los mecanismos automáticos de que dispone la economía de mercado. Hasta Keynes se creía que sí… luego vino la Gran Depresión.

Esta fue una situación de insuficiencia de demanda en la que fue necesario que el estado creara demanda para compensar la que el sector privado ya no creaba.

Keynes nos hizo ver que se puede pensar la economía en términos de desequilibrios, hasta ese momento se creía que la economía convergía siempre a un único equilibrio de pleno empleo.

Gente que vino mucho después que él, pero que abrevó en sus ideas, demostró que la economía puede tener múltiples equilibrios, algunos de ellos con desempleo. En cristiano: la economía puede estancarse indefinidamente en una situación de alto desempleo y ausencia de crecimiento. Si es que “alguien” no la saca de allí.

¿Porqué sucede esto? Por dos fallas que pueden aparecer en el mercado. Una es la rigidez de los precios. Si los precios no bajan lo suficiente para que vuelva a ser atractivo comprar, la recesión se prolonga. Si no se ajusta por precio, se ajusta por cantidad, decimos.

La otra falla es la que se denomina “trampa de la liquidez” y es la falla del mecanismo monetario para reactivar la economía.

En situaciones normales, cuando hay recesión se baja la tasa de interés y eso estimula el consumo (la gente compra más a crédito). Cuando la economía crece tan rápido que la inflación aumenta, se vuelven a subir las tasas para “enfriar” el consumo y la economía. A eso se refería PK cuando decía que hasta Obama la economía no la manejaba el presidente en EEUU, sino la Reserva Federal. La que define la tasa.

En situaciones anormales, como esta, no hay baja de tasas que sirva. Si la tasa llegó a cero y esto no alcanzó para reactivar el consumo o la inversión (porque las expectativas son negativas) ¿qué más podés hacer?

Es posible incluso que “inyectes” dinero directamente en la economía y los consumidores simplemente lo atesoren, porque no creen que sea el momento para consumir. Por eso le tienen tanto miedo a la deflación en EEUU. Porque es peor que la inflación. Con deflación siempre postergo mi decisión de consumo porque mañana el precio será mejor. Es una trampa de la que es difícil salir.

La recomendación en estos casos es que el estado suplemente la demanda privada con gasto público. Alto. Y rápido.

Esto tiene la desventaja de que la eficiencia de cada dólar gastado por el Estado es menor que el dólar gastado por una empresa. Pero al menos complementás la deficiencia de demanda. Se podría decir que el estado gasta cuando nadie más quiere hacerlo.

Puede suceder también que yo inyecte dinero en entidades financieras (rescates) y estas no usen el dinero para prestar porque tengan miedo o piensen que no es el momento. Entonces, de nuevo, podés gastar trillones de dólares y no van a tener efecto alguno en la macroeconomía.

Por eso PK sugiere que, si tomás participaciones de capital en empresas PARA QUE NO QUIEBREN (acordate de eso) ejerza el derecho que tiene como accionista y exija que ese dinero se preste. Está tratando de forzar que el mecanismo monetario funcione para reactivar la economía. Entre eso y el aumento del gasto público confía en poner en marcha el motor de la economía.

No es fácil pero es lo que todos recomiendan, con matices. Los más conservadores, acordate, aceptaron o promovieron que el estado rescate a las institucones financieras en problemas. La ortodoxia absoluta diría “arréglense, es un problema privado”. El problema es que los problemas de los bancos son problemas de todos. La compresión monetaria que genera una caída, y no digamos una corrida bancaria, son una externalidad negativa feroz sobre toda la economía. Por eso se intervino. Como se intervino en el 30. Por eso también el mercado financiero es un mercado tan regulado (aunque no lo suficiente, hemos visto).

La perspectiva general de esto, Martín, es que los mercados:

1- no son perfectos
2- están movidos por decisiones no siempre racionales (animal spirits), es decir por la euforia y el miedo
3- en el sector financiero esas euforias y posteriores pánicos tienen un efecto devastador sobre el resto de la economía
4- por eso se lo rescata cuando se llega a estas situaciones y por eso se lo regula después
5- en el medio de una crisis de estas magnitudes la coordinación de expectativas juega un papel fundamental. En este momento todos están convencidos (coordinados) en que no hay que consumir y que es peligroso invertir.
6- Alguien tiene que revertir esas expectativas y moverse en la dirección diametralmente opuesta
7- ese alguien es el estado, nos guste o no
8- esta situación es transitoria, no es una situación permanente

Martín, no te olvides que Keynes y la aplicación de sus ideas para salir de la crisis del 30 “fundaron” la macroeconomía y la política macroeconómica. Desde esa época sabemos que no siempre todo va con piloto automático y que cada tanto nos encontramos con situaciones límite en las que hay intervenir, rápido.

Te repito que en esto, con matices, están de acuerdo todos: conservadores y liberales. Salvo, claro está, algún austríaco que se entretiene en la biblioteca y lejos de las responsabilidades del gobierno y la política económica 🙂

Un abrazo (y hasta la victoria, siempre!) 😀

Eduardo

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8 pensamientos sobre “El Che Remolins”

  1. Eduardo, estoy completamente de acuerdo en lo que marcas. Para salir de una discusión de política macroeconómica exclusivamente, yo creo que hay que plantear una visión lateral. La Ciencia Económica, está al servicio de la sociedad, el objetivo de ella es hacer que la sociedad “esté bien”, si lo queremos llamar desde el punto de vista cuantitativo del ingreso, la producción, el consumo, y otros estándares cualitativos como salud, educación, etc. Creo que esto último tampoco debe desconocerse, porque al fin y al cabo, lo que hace que haya o no buena salud, buena educación, son los números. Creo que la economía tiene que estar al servicio de esos postulados. Obviamente después se encarga de la instrumentación, del COMO. Me parece que el Megaplan que propone PK (y muchos otros economistas) tiene un claro sentido solidario. Probablemente las personas que más tengan en USA, puedan capear el temporal. Algunos sin inmutarse. Pero Obama y su equipo está ante una dicotomía: o no hacen nada, dejando al país en piloto automático, esperando que la crisis pase, convirtiéndose en una fábrica de pobres; o arman un megaplan para tratar de aminorar ese impacto.
    No es que estoy en desacuerdo con los postulados del capitalismo, no soy ni comunista ni nada de eso. La economía de mercado permite la competencia, y el consumidor se ve beneficiado por ella. Permite la innovación, la creatividad empresaria, pilares fundamentales del desarrollo (no solo crecimiento) de un país. Nos permite superarnos.
    Pero las horas requieren de otras acciones, Eduardo explicó perfectamente la trampa de liquidez (que sería dejar todo librado a la política monetaria). Se demostró que no funciona.
    Nuestros principios, nuestro sentido solidario, no nos permitirían dejar a una economía en crisis a la buena del mercado, porque eso significaría varios años (3 o 4 mínimo), de desempleo alto. Y detrás del porcentaje de desempleo, que suele mencionarse muy livianamente, hay PERSONAS, que tienen los iguales derechos (y obligaciones, obvio), que SIENTEN, que EXISTEN, que SON. No es lógico que les tiendan la mano?

  2. Estimado Eduardo,

    A mi no me molesta la posición que planteás, ni me atrevo a criticar inconsistencia alguna. Es tu derecho abordar el enfoque planteado en tu respuesta, y creo, humildemente, que nadie puede avasallar tu libertad señalando supuestas contradicciones entre tu claro e indiscutible espíritu de entrepreneurship y la defensa de «cierto» intervencionismo para salir de la crisis.

    Me parece que China ya ha demostrado claramente que las ideologías y el espíritu emprendedor no necesariamente van por el mismo carril o dejan de funcionar eficientemente por estar en contradicción.

    Sin embargo en tu respuesta hay varios puntos interesantes que con frecuencia se esgrimen para plantear la necesidad de un retorno salvador de «papá» estado. Por ejemplo la irracionalidad de las decisiones, la imperfección de los mercados, y la necesidad de un «ente» regulador (vos lo definís como alguien que «revierta» expectativas).

    Lo que muchas veces nos olvidamos los humanos – quizás por nuestra propia naturaleza perceptiva que tiende a sesgar los hechos – es la cadena causal de ciertos fenómenos.

    Acaso el mismo estado «salvador», del cual se espera hoy pueda resolver la crisis, no fue el que la generó con tasas regaladas (a fin de estimular una economía recesiva post internet-bubble), que hicieron que los especuladores inmobiliarios nacieran como hongos durante varios años…?

    Acaso no fue el estado el que a través de dos entidades creadas y contrladas por el gobierno norteamericano – Fannie Mae y Freddie Mac – impulsó las hipotecas sub-prime securitizadas para estimular una economía que languidecía ?

    Creo que sería injusto esgrimir como argumento de la necesidad de un intervencionismo, la irracionalidad de los actores de los mercados (que, sin dudas, es así como la planteás, y de eso podemos dar fé quienes vivimos de esa ciclotimia).

    Esa irracionalidad, si se deja actuar libremente, hace a la perfección de los mercados, a largo plazo. Para cada vendedor irracional, hay un comprador que racionalmente evalúa el valor de un bien, su precio, un riesgo, y decide tomarlo, intentado obtener un beneficio (claro, en algunos países corre el «riesgo» – valga la redundancia – de que luego se lo acuse de obtener beneficios extraordinarios, olvidando los riesgos económicos que se corrieron, como en el caso de los productores del campo, que deben invertir su capital sin poder predecir exactamente las condiciones climáticas ni los precios futuros de lo que producen. Ni que hablar de las oscilantes reglas de juego que imponen – intervencionismo ? nahhh… – los gobiernos de algunos países bananeros o semi-bananeros).

    Los mercados existen porque hay 2 partes dispuestas a transaccionar. Una quiere vender (pesimista sobre el futuro precio del bien en su poder), y una quiere comprar (optimista respecto del precio del bien que desea adquirir).

    Los ciclos económicos y financieros se basan en que una de estas dos visiones (pesimista y optimista) prevalezca mayormente.

    Las euforias y pánicos, no son más que estas opiniones magnificadas por una intervención externa que genera extremos muy marcados en estas visiones. De pronto no hay ya vendedores y todos compran y compran, irracionalmente (burbuja), y un día, de pronto todos venden y venden, y nadie está dispuesto a comprar a precios irracionales (plop…)

    Lo que sostenemos quienes estamos a favor de los mercados libres es que las intervenciones de los estados terminan generando una inhibición de los mecanismos propios de autoregulación de los mercados.

    Invocar la crisis del 30 como base para defender la intervención del estado es olvidarse que la generó.

    Nada distinto de lo que vemos hoy cuando se acudió a la Fed como salvadora, olvidando que esa misma Fed que hoy reducía las tasas practicamente a cero, había tomado decisiones absolutamente contrarias hace un año y medio atrás, cuando la inflación parecía un escenario más probable que la recesión que en definitiva terminó desencadenándose.

    La mejor prueba es el reciente testimonio del «legendario» Greenspan ante el Senado, reconociendo su error en creer que las intervenciones que algunas vez funcionaban, seguirían haciéndolo…

    Se equivocó. Y Bernanke pisó el palito, adhiriendo a esa creencia.

    Es realmente interesante como algunos defensores del intervencionismo señalan a Greenspan como un símbolo del libremercado, y se basan en esto para pedir ahora mas injerencia del estado.

    Pero seamos claros: Greenspan y su «soft landing» de la década de los 90´s fue el mayor exponente del intervencionismo. Bernanke siguió sus pasos… No hubo realmente libre-mercado en USA. Es un capitalismo dirigido. Y no por eso hay que rasgarse las vestiduras, ni llamar a alguien «Che».

    Más allá de este interesante debate, que podría extenderse demasiado, el tema del intervencionismo o no me resulta similar al debate acerca del «active trading» o del «Buy and hold».

    En general la adopción o no de un enfoque o estategia tiene que ver más con el contexto y con decisiones políticas (objetivos) que con la vocación de tener la paciencia necesaria para ver si algunas cosas funcionan o no en el largo plazo.

    Durante años se vino advirtiendo de los riesgos de la burbuja que se estaba creando. Nadie escuchó. Había razones políticas.

    Hoy ya se escuchan las advertencias de lo que provocará a largo plazo esta tremenda emisión que se requerirá para estos («racionales?») rescates. Nadie escucha. El precio político de esperar que los mercados se autoregulen sería enorme.

    Qué gobierno puede darse el lujo de ver si ante semejante crisis los mercados se autoregulan ? Las masas saldrían a las calles, y no creo que nadie lograría sostenerse en el poder mediante semejante sinceramiento liberal.

    Pero basta leer «Memoirs of Extraordinary Popular Delusions and the Madness of Crowds» (Mackay, Charles, 1841) para ver que los mercados siempre se han comportado y se comportarán igual.

    Y que, en general, detrás de las locuras masivas siempre hay un estado «racional» que, irracionalmente, las genera.

    Un abrazo al «Che» Remolins (habrá que tener cuidado con los xenófobos e intolerantes de siempre, que se escudarán en que no se los puede acusar de odiar a los economistas de «izquierda» porque tienen un amigo así…)

    Gustavo

    PD: La carta de Martín me gustó mucho. ahora, compararte con CFK, no fue, quizás, ir un poco lejos… ? Abrazo

  3. Pingback: Intervención o libre mercado ? « El Banquero de la Libertad

  4. Hola Gustavol. En realidad Martín comparó a Krugman con CFK y lo de Che me lo dije sólo, en broma por supuesto.

    Es cierto que la regulación e intervención estatal tiene su parte en la formación de la burbuja. También es cierto que se veía venir y que no hicieron nada por desinflarla antes. Decís varias cosas con las que acuerdo.

    Con respecto al debate sobre «decisiones racionales sí, decisiones racionales no», me hiciste acordar de lo que nos decía Daniel Heyman, que fue profesor mio de macro avanzada en el Di Tella.

    Contaba que cuando discutía en alguna reunión de la Asociación de Economía Política con algún exponente de la escuela de la Expectativas Racionales, y él decía que era un supuesto exagerado pensar que todo lo que decide una persona era perfectamente racional, le contestaban «vos te pensás que la gente es estúpida?». Y con esa chicana le terminaban la discusión 🙂

    El decía: «no exageren, ni la gente es estúpida ni tampoco totalmente racional». No se podía decir que porque no fuera estúpida fuera una fría máquina de calcular probabilidades.

    Es cierto que los mercados funcionan mejor la mayor parte del tiempo y que el gasto privado es más eficiente (mucho más) que el público. En mi caso yo agrego que en ciertas circunstancias especiales, como esta, conviene que ese árbitro que es el Estado intervenga sosteniendo la demanda, aunque reconozco que hay un costo fiscal y de eficiencia que no es despreciable. Esto no hay que negarlo.

    Otro tema interesante que tocás es el de Greenspan. Para algunos es un adalid del libremercado y otros no le perdonan que se haya vuelto tan «socialista» en el gobierno. Parte de la explicación, creo, es que Greenspan fue discípulo de Ayn Rand y miembro de su círculo íntimo, que se reunían en su casa y se autodenominaban jocosamente: el «colectivo». Desde esa perspectiva el tipo se hizo casi marxista después 🙂

    Creo que en el objetivismo (de Rand), la escuela austríaca y hasta el monetarismo de Friedman, uno puede encontrar la idea de que las intervenciones del estado para moderar el ciclo económico (ni que hablar para salir de una depresión) sólo generan más «ruido» y que es mejor dejar que el ciclo económico ´normal (o inclusive una depresión) siga su curso, que a largo plazo encontrará igualmente su punto de equilibrio.

    En el otro extremo se encuentran aquellos post-keynesianos o neo-keynesianos que, aún partiendo de un modelo de equilibrio general y de micro fundamentos (como los neoclásicos), logran demostrar que eso no es necesariamente así. El «truco» generalmente es que introducen en sus modelos rigideces, como las de salarios, que mencionaba antes.

    Finalmente, una discusión interesante y en parte relacionada es la de la necesidad o no de regulación en el mercado financiero e inclusive la necesidad o no de un Banco Central. No siempre existieron los bancos centrales. Son un invento relativamente moderno. Y hay gente que impulsa la idea de «monedas privadas» (cosa que ya existió en el pasado). Varias monedas emitidas por bancos privados que compiten entre sí (supuestamente es elegida la que tiene menor inflación, la más estable).

    El argumento que ha prevalecido para sostener el consenso de la necesidad de tener un banco central (emisor de dinero y regulador de la actividad financiera) es el que mencionaba antes: las crisis financieras tienen una una altísima externalidad negativa sobre el resto de la economía. Ese es el motivo por el que no se trata al dinero y a su mercado como se trata a otros mercados,el del azúcar o los autos. Aunque haya un mecanismo de corrección de mediano plazo en todos los casos (también esto se discute) el costo general (no digamos social para no escandalizar a nadie 🙂 ) ha hecho que todos los países hayan optado por controlar la emisión monetaria y las reglas del mercado financiero. Otra discusión por supuesto es si hay demasiada regulación o si esta es buena.

    Ahora sí, finalmente, con respecto a lo del Che, recuerdo que un amigo me contaba que mientras trabajaba en los 80 en el BID fue uno de los que empezo a impulsar el microcrédito como herramienta de desarrollo, hoy ampliamente conocida y usada. Lo gracioso es que me contaba que dentro del BID, donde prevalecian en esa época economistas más o menos ortodoxos, lo veían como «comunista», ya que hablaba de desarrollo y darles herramientas para superarse a los pobres. Pero cuando le planteaba la misma idea a organizaciones sociales u ONGs (generalmente de izquierda) lo tildaban de «capitalista» y sospechaban de él, porque traía herramientas de mercado, totalmente sospechosas 🙂

    En los 90 cuando comenzó a impulsar los fondos de capital de riesgo para promover el desarrollo local de pequeñas comunidades le pasó lo mismo: para los ortodoxos era comunista y para los socialistas era capitalista. No es fácil navegar por el medio 😀

    Gracias por el post, Gustavo. Muy bueno. Creo que estamos de acuerdo en muchas cosas, quizás la mayoría. Y siempre hay un margen saludable para disentir ya que el tema es complicado y hay muchas cosas opinables.

    Un abrazo

    e

  5. No solo estamos de acuerdo en muchas cosas (como bien decís, en la mayoría), sino que tu respuesta, una vez más, es un lujo.

    No deja de admirarme, en un entorno cada vez menos inclinado a debatir con apertura y respeto las ideas diferentes, tu constante buena predisposición al intercambio, y como siempre aprovechando para compartir con gran generosidad – pero así, como al pasar, haciendo gala de tu gran humildad – tu enorme «know-how».

    Esto, sin lugar a dudas, es lo que te caracteriza como un gran Maestro.

    Gracias por tu respuesta.

    Un sincero abrazo.

    Gustavo

  6. Estimado Eduardo,

    Aprovecho el muy interesante intercambio de ideas que has tenido con MS para exponer, brevemente, algunas mías.

    La primera tiene que ver con lo siguiente: muchos creen -entre lo que me incluyo- que la actual crisis se debe en gran parte al festival de préstamos y de gastos que se dio en los EUA (créditos hipotecarios, despilfarro consumista, etc.). Ahora bien, si yo no entiendo mal la solución Krugman / Obama al problema es la de incentivar el gasto y el crédito artificialmente más aún. A sabiendas de que este análisis peca por ultra-simplista, no dejo de sospechar que, en buena lógica, la «solución» propuesta por Obama / Krugman dará a luz una nueva crisis (que sucederá por las mismas causas que la actual).

    Mi segundo comentario, más vinculado al purismo, tiene que ver con el liberalismo en cuanto tal. El «liberalism» á la americana no tiene nada que ver con el liberalismo clásico, tal como se lo entiende desde Locke en adelante. De hecho, el término «líberal» en EUA se usa asociado a la campaña de FDR, quien afirmaba algo asi como que iba a «liberar a la gente de la pobreza». Ahora bien, y más allá de los juicios de valor, las políticas del New Deal yo no las consideraría liberales clásicas.

    Además, y quizás más importante, el liberalismo -como filosofía- apunta a una visión integral de la libertad. Me refiero a que, pese a cualquier influencia anglo-europea pensable, es difícil que un liberal niegue a un individuo el derecho a hacer con el fruto de su trabajo lo que le venga en gana (lo mismo que con su cuerpo, su mente y su proyecto de vida).

    Slds

    FF

    PS: deberíamos pensar qué cosa es más loable (y menos nociva): ¿entretenerse en la biblioteca o tener responsabilidades de gobierno (lo que es ¿casi? un oxímoron) y «política» económica?

  7. Hola Federico. Gracias por el comentario.

    En realidad, la propuesta de Krugman (que proponen casi todos, en distinta medida) es incentivar el gasto hoy porque LUEGO del festival de consumo y endeudamiento, sobrevino el crack y la»pinchadura» del globo. En este momento la situación es diametralmente opuesta. NADA de consumo y crédito. Ese es el problema. No obstante hay otro riesgo en la operación que está sponiendo de manifiesto: como quitar el exceso de liquidez una vez que arranque la economía. Eso es lo que preocupa a Stiglitz, por ejemplo (ver nota en iECo (Clarín) de este domingo. No es fácil y se puede pecar de dos formas: secar demasiado la plaza antes de que la economía despegue totalmente o dejarla inundada demasiado tiempo, volviendo a generar una burbuja. Stiglitz reconoce el riesgo (yo también) pero recomienda igualmente la misma medicina que Krugman.

    Es posible que las políticas de FDR no puedan ser consideradas liberales en sentido clásico. Creo que fue una época anormal que exigió medidas especiales.

    Un tema que quizás fue malinterpretado, PK no propone obligar a nadie a tomar préstamos o a darlos, por eso (porque nadie obliga a nadie ni le dic como usar su dinero) es que existe el problema. Lo que sí propone es decirle a los bancos cuál debe ser el destino DE LOS FONDOS DEL GOBIERNO QUE LES VAN A DAR. O sea no es el fruto del trabajo de los bancos o de los dueños de los bancos, es el dinero de los contribuyentes, que los bancos piden A LOS GRITOS. Se puede discutir si el dinero de los contribuyentes está siendo bien utilizado o no, pero es seguro que no es el dinero de los bancos, ni fruto de su esfuerzo. Por eso el gobierno puede exigir que si te da 100, prestes al menos 50. Es una condición para aportar capital. Pero si los bancos fuesen ultraliberales y ortodoxos no deberían estar pidiéndole dinero al estado para no quebrar, no?

    Creo que es igualmente loable entretenerse en la biblioteca o tener responsabilidades de gobierno, depende de tu vocación. Lo que también creo es que hay una relación inversa entre lo radical de las propuestas económicas y la cercanía con la gestión pública. Si yo estoy «en la biblioteca» puedo darme el lujo de decir «que quiebren todos los bancos, hay que dejar que ajuste el mercado», pero si yo estoy al comando de la situación y veo las consecuencias que tienen mis actos, en términos de desempleo, recesión, pobreza, entonces los pienso dos veces. Busco la salida menos cruenta, aunque a veces sea menos purista.

    Un abrazo

    e

  8. Cristian, no te había contestado. Perdón.

    En realidad lo que decís es el trasfondo más importante de esta cuestión. Está relacionado con lo que decía al final del comentario anterior, sobre la libertad que se tiene «desde la biblioteca» cuando no sos responsable directo de una situación que puede significar la miseria de muchas personas durante varios años.

    Todos discutimos cual es la mejor forma de salir de esto, pero no hay que perder de vista el costo humano que pueden tener las distintas opciones. Gracias por recordarlo.

    Un abrazo

    e

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