Es un clásico del mundo de los negocios pensar que en una empresa no podemos ser innovadores porque no hay muchas personas creativas.

Este error es común porque solemos confundir innovación con creatividad, cuando en realidad ambos conceptos tienen relación, obviamente, pero no son exactamente lo mismo.

Se puede innovar aunque no haya muchos perfiles creativos en la organización, y la clave para saber cómo hacerlo la obtenemos trazando un paralelo con los deportes.

En el vídeo lo comento con un poco más de detalle…